"¿Cuánto cuesta la traducción simultánea?" Es la primera pregunta que recibimos. La respuesta honesta es "depende de cuatro variables". Aquí están, sin rodeos, para que puedas dimensionar tu evento antes incluso de pedir presupuesto.
Las cuatro variables que mueven el coste
En cualquier servicio de traducción simultánea —humano o por IA— el presupuesto se construye sobre cuatro ejes:
- Número de asistentes.
- Idiomas a cubrir.
- Duración y formato.
- Equipamiento técnico.
Vamos uno a uno.
Variable 1: número de asistentes
Aunque parezca contraintuitivo, el número de asistentes en sí no encarece la traducción mucho. La diferencia entre 30 y 80 personas es pequeña en coste de servicio.
Lo que sí cambia es el equipamiento asociado:
- Hasta ~50 personas: cada uno usa su móvil con auriculares propios. Sin equipamiento extra.
- 50-200: conviene reforzar conectividad WiFi y, si la sala es grande, añadir auriculares de cortesía.
- Más de 200: hay que dimensionar la red y el setup. Cambia la conversación.
Para eventos pequeños y medianos (hasta 100 personas), esta variable es la menos costosa.
Variable 2: idiomas a cubrir
La que más impacto tiene en presupuesto.
Con intérpretes humanos, cada idioma adicional implica una cabina más, dos profesionales más, más logística. El coste crece casi linealmente.
Con TEV, el coste por idioma adicional es mucho menor: el sistema añade el idioma sin necesidad de equipamiento físico extra.
Implicación práctica: si tu evento tiene 4-5 idiomas, la diferencia de coste entre las dos opciones es muy grande. Si tienes 2 idiomas, la diferencia se estrecha.
Variable 3: duración y formato
"Una jornada de 8 horas" y "tres bloques de 2 horas en tres tardes distintas" cuestan distinto, aunque sumen lo mismo.
Lo que importa:
- Tramos cortos repetidos son menos eficientes que un evento largo continuo. Cada arranque tiene fricción.
- Eventos con descansos largos son más cómodos para todo el mundo (incluida la calidad de la traducción) que sesiones de 4 horas seguidas.
- Eventos en streaming añaden complejidad técnica respecto a presenciales puros.
Si planeas tres jornadas separadas durante un mes, comenta a tu proveedor que se trata del mismo evento dividido. Suele haber mejores condiciones que pidiendo cada jornada por separado.
Variable 4: equipamiento técnico
Aquí la variabilidad es alta porque depende del lugar:
- Audio del ponente: micrófono de solapa o de mano direccional. Si tu sala lo tiene resuelto, perfecto. Si no, hay que añadirlo.
- WiFi en sala: si la cobertura es estable, no se hace nada más. Si no lo es, conviene reforzar.
- Pantalla para subtítulos: opcional, pero si el evento lo justifica añade valor.
- Equipos para asistentes: la mayoría usa su móvil; algunos eventos prefieren auriculares de cortesía.
El coste del equipamiento ocupa típicamente entre el 10 y el 30 % del presupuesto total, según el escenario.
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Checklist para pedir presupuesto comparable
Para que los presupuestos que recibas sean comparables, ten preparado:
- Fecha o rango de fechas. La disponibilidad afecta al precio.
- Idioma original de los ponentes.
- Idiomas de destino que necesitas cubrir.
- Número estimado de asistentes.
- Duración total (en horas) y formato (jornada continua, varias sesiones).
- Modalidad: presencial, remoto, híbrido.
- Sala: tamaño aproximado, ¿tiene equipo de sonido propio?, ¿tiene WiFi razonable?
- Vocabulario específico: cualquier siglas o términos propios del sector.
Con estos ocho datos cualquier proveedor serio te da un presupuesto realista. Si no los pide, sospecha.
Errores frecuentes al dimensionar
- Pedir presupuesto sin idioma de destino confirmado. Es la variable que más mueve. Defínelo antes.
- Asumir que "tendremos buen WiFi" sin probarlo. Si no hay test previo, debe haber plan B.
- Olvidar el vocabulario propio. Compartir glosario tras firmar es 10 minutos que mejoran el resultado un 20 %.
- Esperar al último minuto. No por precio, sino por calidad: se prepara mejor con dos semanas que con dos días.
En resumen
Dimensionar bien una traducción simultánea no requiere conocimientos técnicos. Requiere claridad en cuatro variables: cuántos, en qué idiomas, durante cuánto tiempo y con qué equipo. Con eso, comparas presupuestos sin perderte y eliges el que encaja.
¿Estás dimensionando un evento ahora mismo?
Escríbenos aunque sea con datos aproximados. Una respuesta orientativa nos lleva poco tiempo y a ti te ayuda a decidir.